lunes, 2 de noviembre de 2009

La llegada de el "GON"

25-Enero-1998
Esa tarde asistí a un partido de fútbol al cual me habían invitado Alberto y Enrique, fue un clásico América vs. Chivas que por cierto estuvo un tanto aburrido lo importante era que los carnales se sintieran a gusto.

Camino a la casa comentábamos los pormenores de el encuentro, eran alrededor de las 21:00 horas cuando llegamos a la casa, encontrando ahí a Alejandro (El boris) quien me dio la noticia de que Julia (mi esposa) se encontraba en el hospital acompañada de LA FAMILIA, subí al departamento para dejar las cosas que traía conmigo y a recoger algún dinero que tenia guardado y acto seguido me dirigí a la clínica acompañado de Alberto quien se sentía consternado al igual que yo por la situación.

En el trayecto se me vinieron a la mente un sin fin de pensamientos negativos que me atormentaban como presintiendo algo malo, pensaba que tal vez había sufrido alguna caída que haya propiciado el adelanto del parto, el trayecto de la casa al hospital se me hizo eterno, quería llegar de inmediato para saber lo que ocurría.

Al llegar a la clínica se encontraban Alfredo, Heidy y Roció quien había sido la encargada de llevar a Julia a la clínica (Algo que agradeceré eternamente) enseguida me comentaron que mis padres se encontraban con el doctor en su consultorio y que tenia que entrar para saber de lo que se trataba ya que era la persona mas indicada para estar ahí.

Una vez estando adentro del consultorio note a mis padres preocupados lo cual me hizo pensar lo peor, a los 5 minutos de haber entrado termino el doctor de explicar lo ocurrido, por lo cual mi madre prosiguió a explicarme con sus propias palabras, una vez que termino, el doctor decidió explicarme de otra manera.

Me comento que el parto se había adelantado un mes por lo que la situación se presentaba delicada, explicándome que si intervenía a mi esposa corría riesgo el producto pero que si esperábamos mas tiempo el riesgo iba a ser para los dos por lo cual decidí junto con mis padres que se tenia que intervenir de inmediato. Enseguida pase a ver a Julia quien se encontraba lista para entrar al quirófano, la encontré desconcertada con temor de lo que pudiera pasar, trate de calmarla diciéndole que todo iba a salir bien, ella tomo las cosas con mucha valentía preguntando que si no le ocultaba algo.
De inmediato subió el doctor y comenzó la operación, eran las 22:00 horas, en esos momentos tan difíciles me acompañaron mis padres aunque en el fondo sentía el apoyo de toda LA FAMILIA, conforme pasaban los minutos iba creciendo mi preocupación y sentía mucha incertidumbre.

Sentado en el pasillo sobre una banca miraba al fondo la puerta del quirófano sin saber lo que pasaba ahí dentro, la preocupación se convirtió en desesperación al ver que el reloj avanzaba y no tenia noticias, mi madre sentía la misma preocupación o tal vez mas que yo pero hubo un momento en el cual me llene de tranquilidad al escuchar algo que me quedo muy grabado en mi mente, era mi padre, ese gran hombre con su carácter fuerte y temple de acero que no lo quiebra nada, le dijo a mi madre con su modo fuerte y rudo ACASO NO TIENES FE, TODO VA A SALIR BIEN, al escuchar eso me sentí lleno de confianza (GRACIAS DIOS).

A las 23:30 horas se abrió la puerta del cuarto que estaba conectado al quirófano, salio el doctor que intervino a Julia y nos invito a pasar para que observáramos a mi hijo quien a la postre se ganaría el mote de “GON” advirtiéndonos que estaba muy delicado y que era muy probable que no resistiera, como invitándonos a resignarnos, al fondo vi a mi esposa que aun anestesiada se quejaba de los dolores causados por las agujas que usaban para coser la herida una vez terminado la pasaron a su cuarto en el cual pude estar con ella, el doctor nos comento que debido a lo delicado de mi hijo iba a necesitar estimulación durante la noche, había que estimular sus pulmones a lo cual respondí que me quedaba y enseguida mi madre respondió lo mismo.

En el transcurso de la noche mi madre y yo nos turnamos para estimular a mi hijo, cada media hora me cambiaba de lugar entre mi esposa y mi hijo, esa noche fue la mas larga de mi vida tan solo de pensar que en cualquier momento podría esfumarse el deseo de ser padre y de formar una FAMILIA, me pase la noche revisando que respirara.

Bueno, pues este texto lo rescate de unas hojas que yo mismo escribí el día en que tuve a mi hijo y a mi esposa en casa, en esta vida hay muchas distracciones que hacen que uno no le de la correcta dimensión a las cosas, agradezco infinitamente a Alberto por abrir este espacio ya que cuando uno se reúne no es para platicar estas cosas si no para estar al día de lo que nos pasa al momento, espero que sea el comienzo de algo muy FAMILIAR, yo en lo particular disfrute mucho escribir y recordar esos momento ya que en un párrafo me acorde de que existe DIOS y eso es algo que debería hacer mas seguido.

Atte: Raymundo Hernández